Miles de tucumanos salieron a festejar en las calles de la provincia tras un triunfo histórico de la Scaloneta, inundando plazas y avenidas con cánticos, banderas y un ambiente festivo que rememoró gestas deportivas anteriores.
Las calles de Tucumán se han convertido en un río de celeste y blanco, donde cada bocina, cada abrazo y cada lágrima se entrelazan en una celebración que late al mismo compás que el orgullo argentino. Los tucumanos, con esa calidez única del norte, han inundado plazas y avenidas cantando, bailando y compartiendo historias del partido como si fuese una fiesta familiar que une generaciones; en cada gesto se siente la certeza de haber presenciado un triunfo histórico que quedará guardado para siempre en la memoria de la provincia.