Con esa variación, la actividad económica del primer trimestre resultó 1,7% superior a la del mismo periodo del año anterior, aunque persiste una marcada disparidad entre sectores
El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró en marzo una fuerte recuperación que revirtió las caídas registradas en los dos primeros meses del año. No obstante, el mejor desempeño agregado oculta marcadas disparidades sectoriales y regionales que siguen impactando en el mercado laboral.
Evolución general y lectura trimestral
Según informó el INDEC, el EMAE creció 3,5% mensual en marzo, tras declinar 2,7% en febrero y 0,2% en enero. En términos de cierre del primer trimestre, el indicador resultó 1,7% superior al registrado en el mismo período del año anterior. Además, respecto del trimestre previo, la economía mostró una mejora de 0,3%.
Contribuciones por sectores
El repunte no fue homogéneo. Desde la consultora Equilibra señalaron que la recuperación estuvo «liderada por las actividades primarias, que crecieron 6,2%». Las actividades no primarias (excluyendo impuestos netos de subsidios) registraron una mejora menor, del 0,2%, y permanecen en niveles similares a los de principios de 2025.
En la comparación interanual, el EMAE avanzó 5,5%. Los impulsores principales fueron:
- Agro: creció 17,9% respecto del mismo mes del año pasado.
- Industria manufacturera: aumentó 4,6%, luego de un mal marzo de 2025.
- Petróleo y minería: registraron un alza de 16,3%.
- Transporte y comunicaciones: crecieron 4,7%.

Desigualdades sectoriales y repercusiones regionales
Aunque el balance agregado luce positivo, la composición del crecimiento revela fuertes asimetrías. El liderazgo de las actividades primarias implica que regiones con mayor actividad agropecuaria presentan desempeños significativamente mejores que aquellas dependientes de la industria o los servicios. Esa disparidad regional se traslada a los indicadores laborales, donde persisten resultados débiles en empleo y en la recuperación de puestos formales.
Conclusión
Marzo representó un mes de recuperación clara para la actividad económica argentina, pero el avance es heterogéneo. El crecimiento interanual y la mejora trimestral están mayormente explicados por sectores primarios y por ramas como petróleo y minería, mientras que las actividades no primarias muestran una dinámica más limitada. Esa fragmentación sectorial plantea desafíos para una recuperación sostenida y equitativa, especialmente en materia de empleo y desarrollo regional.