«Es un delito»: la advertencia del Parque Nacional Aconquija tras los ataques a tucanes en Tucumán

Tras ser considerado extinto a nivel local durante 50 años, el tucán ha vuelto a poblar las yungas tucumanas desde 2010. Especialistas del Parque Nacional Aconquija advierten sobre la importancia de proteger a esta especie, cuyo daño constituye un delito federal, y promueven el turismo sustentable para su observación.

La Doctora en Ciencias Biológicas y guardaparque del Parque Nacional Aconquija, Daniela Cano, charló con Ana Pedraza y Gabriel Sanzano en La Tucumana de Mañana, por FM latucumana 95.9, sobre la reciente aparición de una gran cantidad de tucanes en el sur de la provincia. La especialista explicó que esta ave era un habitante natural de la selva de yungas en la región, pero que durante las últimas cinco décadas no se habían registrado ejemplares, por lo que se lo consideraba «extinto localmente». Sin embargo, a partir del año 2010 se detectaron nuevos registros en estado silvestre, aparentemente por una recolonización de poblaciones provenientes de Salta que se desplazaron hacia el norte tucumano.

Durante la entrevista en FM latucumana 95.9, Cano relató que desde el año 2014 la presencia del tucán se volvió constante en la zona del Parque Nacional, anteriormente conocido como Campo de los Alisos. A este fenómeno natural se sumaron esfuerzos de la Universidad Nacional de Tucumán a través de la reserva de Horco Molle, que en 2016 realizó liberaciones de ejemplares rehabilitados tras haber sido lastimados. La experta señaló que el aumento de la población indica que las aves han encontrado sitios aptos para reproducirse y hacer sus nidos en territorio tucumano.

Un punto central de la charla fue la preocupación por los ataques recientes contra estos animales con ondas o rifles de aire comprimido. Cano fue categórica al respecto: «Es un delito dañar o tener fauna silvestre en sus casas como mascotas también», recordó, subrayando que la ley prohíbe también el transporte y la venta de estas especies. Ante la curiosidad que despierta su aparición, recomendó a la población mantener distancia. «Lo ideal es no acercarse, ni darle de comer, ni atraparlos; lo ideal es disfrutarlos en estado silvestre», puntualizó en FM latucumana 95.9, sugiriendo en cambio plantar árboles nativos como el chilto para brindarles alimento natural.

La guardaparque destacó que el Parque Nacional Aconquija, que cuenta con 94.000 hectáreas en la provincia, trabaja en la formación de guías locales para el avistaje de aves como una forma de «empleo verde» y desarrollo sustentable. Informó que existen más de 15 guías habilitados que conocen los puntos específicos, como Sargento Moya o proximidades de la reserva La Florida, donde se pueden observar tucanes y otras especies nativas sin interferir en su hábitat. Además del tucán, el parque protege a otros animales como las corzuelas (colorada y parda) y la taruca, un ciervo nativo en peligro de extinción.

Finalmente, en su intervención en FM latucumana 95.9, Cano instó a los tucumanos a circular con extrema precaución por las rutas cercanas al parque, como la ruta 65, para evitar el atropello de fauna silvestre que cruza libremente. Recomendó a los interesados en visitar el área protegida consultar las redes sociales oficiales del Parque Nacional Aconquija para conocer el estado de los senderos y contactar guías autorizados. La especialista concluyó que la protección de este ecosistema no solo beneficia a las aves, sino que garantiza servicios vitales como la protección del suelo ante las lluvias y la preservación de las cuencas hídricas.

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