La Libertad Avanza logró demorar el tratamiento hasta el 25 de junio, aunque no consiguió frenar el respaldo de los bloques dialoguistas a la citación del jefe de Gabinete. Si prospera, deberá responder preguntas en el Senado antes de presentar su informe de gestión.
El oficialismo consiguió postergar por una semana la sesión del Senado en la que se debatirá la interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, aunque no logró impedir que los bloques dialoguistas mantuvieran su respaldo a la iniciativa impulsada por la oposición.
De esta manera, la discusión pasó para el 25 de junio, mientras que el informe de gestión del funcionario está previsto para el 2 de julio. Con este escenario, el Gobierno dispone de dos semanas para definir si sostiene a Adorni en el cargo o avanza con un eventual reemplazo.
Durante la reunión de Labor Parlamentaria se resolvió incorporar al temario el proyecto de interpelación, que, de aprobarse, obligará al jefe de Gabinete a responder preguntas de los senadores sobre distintos aspectos de su gestión y de su patrimonio antes de exponer su informe.
Desde La Libertad Avanza, la presidenta del bloque, Patricia Bullrich, aclaró que la iniciativa «no será acompañada por La Libertad Avanza» y recordó que para prosperar deberá reunir mayoría absoluta.
«Si se vota la interpelación, puede hacerse antes o después del informe, según lo que se acuerde; es un artículo operativo de la Constitución y requiere mayoría absoluta», explicó la legisladora.
Bullrich también anticipó que informará al Poder Ejecutivo sobre la decisión de los bloques opositores de avanzar con la convocatoria.
Por su parte, el presidente del bloque del PRO, Martín Goerling Lara, endureció su postura y cuestionó la continuidad del funcionario.
«Adorni no puede estar más en su cargo. La continuidad de Adorni está rompiendo el vínculo con la sociedad y está paralizando la gestión», sostuvo, al tiempo que adelantó que su bancada respaldará un eventual pedido de censura o remoción si el jefe de Gabinete no brinda las explicaciones requeridas.
Según el escenario legislativo actual, el proyecto ya cuenta con el respaldo de la oposición y de varios bloques dialoguistas, que reunirían los votos necesarios para impulsar la interpelación en la próxima sesión.