Las estimaciones privadas y oficiales coinciden en ubicar la inflación de agosto de 2026 entre 1,7 % y 2 %.
Las estimaciones privadas y oficiales sitúan la inflación de agosto de 2026 en un rango de entre 1,7% y 2%, una desaceleración moderada respecto del registro de julio. El comportamiento responde, en gran medida, a la estabilidad en precios clave —como la carne, los combustibles y el tipo de cambio oficial— aunque el nivel se mantiene por encima de la meta gubernamental de iniciar el período con «cero coma». El dato oficial del INDEC se dará a conocer en septiembre.
Factores que impulsan la desaceleración
Varias variables confluyeron para contener el ritmo de suba de los precios durante agosto:
- Alimentos amesetados: El precio de la carne vacuna permaneció estable por una oferta fluida y un freno en el consumo interno, lo que alivió una de las canastas de mayor impacto en el índice.
- Precios congelados: La ausencia de movimientos significativos en el dólar oficial y la estabilidad en los combustibles contribuyeron a contener los traspasos de costos hacia los precios al consumidor.
- Inflación mayorista a la baja: El índice mayorista registró un descenso marcado al inicio del mes, una señal favorable para la evolución futura de los precios minoristas.
Proyecciones del mercado
Los pronósticos recopilados por distintas entidades muestran una expectativa acotada y relativamente homogénea:
- Relevamiento del Banco Central (REM): Estima el índice de agosto en 1,7%.
- Consultoras privadas: Calculan que el costo de vida oscilará entre el 1,7% y el 2%.
La convergencia de estimaciones sugiere que agosto fue un mes de menor presión inflacionaria respecto a julio, aunque la desaceleración resulta insuficiente para cumplir la intención oficial de comenzar con inflación cercana a cero. La evolución del tipo de cambio, el comportamiento de la demanda interna y la política de precios y subsidios serán determinantes en los próximos meses. Habrá que esperar el informe oficial del INDEC en septiembre para confirmar si las estimaciones coinciden con el dato efectivo y para ajustar las proyecciones de corto plazo.