Revisión del sistema tarifario del gas: principales modificaciones y efecto en los usuarios

La Secretaría de Energía dispuso que, a partir de agosto de 2026, las correcciones al precio mayorista del gas que se trasladan a los usuarios se aplicarán con periodicidad bimestral en lugar de hacerlo por estaciones

El Gobierno oficializó un cambio en el mecanismo de actualización de las tarifas de gas natural para usuarios residenciales: a partir de los cuadros tarifarios de agosto de 2026, las distribuidoras deberán recalcular cada dos meses las denominadas Diferencias Diarias Acumuladas (DDA). La medida fue dispuesta mediante la Resolución 167/2026 de la Secretaría de Energía y estará vigente durante la emergencia energética, prorrogada hasta el 31 de diciembre de 2027.

Qué cambia en la práctica

Hasta ahora las DDA se actualizaban de forma estacional, es decir, dos veces al año. Ese esquema originaba acumulaciones de diferencias entre el precio estimado y el precio efectivamente abonado a los productores, trasladadas posteriormente a las facturas en un único ajuste que podía resultar significativo. Con la nueva resolución, esas diferencias se calcularán e incorporarán a las boletas cada dos meses, con la intención de repartir las correcciones en períodos más cortos y reducir así el golpe por aumentos concentrados.

Definición: qué son las Diferencias Diarias Acumuladas

Las DDA surgen porque el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), referencia para la fijación de tarifas, se establece inicialmente sobre la base de estimaciones. Con el transcurso del tiempo, las distribuidoras pagan valores que pueden diferir de esa proyección inicial. La Ley 24.076 y su Decreto Reglamentario 1.738/92 obligan a trasladar esas diferencias a los usuarios sin generar ganancias extraordinarias ni pérdidas para las empresas distribuidoras, de ahí la existencia del mecanismo de ajuste.

Motivaciones oficiales

Según la Secretaría de Energía, el sistema anterior generaba un «doble efecto estacional», notable en invierno, cuando coinciden el mayor consumo por bajas temperaturas y el incremento del precio mayorista del gas. Al acumularse las diferencias durante varios meses, las boletas registraban aumentos más pronunciados en el momento del ajuste. El nuevo esquema bimestral buscaría brindar mayor gradualidad y previsibilidad a los usuarios y asegurar que las distribuidoras dispongan de los recursos necesarios para comprar el gas y garantizar el abastecimiento.

Implementación y alcance

La implementación estará a cargo del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad, que deberá adaptar los procedimientos tarifarios para aplicar el nuevo mecanismo. La primera determinación de las DDA bajo el esquema bimestral se realizará con los cuadros tarifarios de agosto de 2026.

La resolución no implica una reducción inmediata del precio del gas ni una baja automática en las boletas; su objetivo es que las diferencias entre el costo estimado y el costo real del suministro se distribuyan en ajustes más pequeños y frecuentes, evitando incrementos concentrados en determinados momentos del año.

Impactos y consideraciones

Especialistas del sector señalan que una actualización más previsible facilita la planificación financiera de las empresas distribuidoras y la organización del gasto de los hogares, sobre todo en meses de mayor consumo. La modificación se enmarca en una serie de medidas del Gobierno en materia energética, en un contexto de debate sobre los subsidios, la cobertura de los costos reales del servicio y la capacidad de pago de los usuarios.

En síntesis, el cambio introduce una mayor frecuencia en el traslado de las diferencias de costo, con la intención de suavizar los picos de ajuste en las facturas y aportar previsibilidad tanto a usuarios como a las empresas del sector.

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