Thursday, May 23

En un final abierto, Macri y Bullrich negocian lugares clave en las elecciones internas del PRO

El ex presidente será ungido como jefe del partido que creó en 2005, pero la ministra de Seguridad disputa espacios de poder para no perder incidencia. La relación con Milei

Mauricio Macri se prepara para presidir el PRO

El PRO renueva hoy sus autoridades internas. Mauricio Macri será ungido como el nuevo presidente del partido al finalizar el día. Patricia Bullrich, ministra de Seguridad de la Nación, disputa poder interno para colocar la mayor cantidad de dirigentes de confianza en lugares decisivos. Hasta ayer, la negociación estaba trabada porque el macrismo no cedía o optaba por un reparto que loteara los cargos entre los distintos referentes amarillos. El bullrichismo puja en estos momentos para revertir esa ecuación.

De no mediar inconvenientes, se espera que por la noche presente ante la Justicia electoral una lista de unidad con Macri como presidente. Aún no se definió su Bullrich ocupará algún puesto, como la presidencia de la Asamblea, el órgano a cargo de decidir las alianzas electorales del partido.

El partido tiene elecciones internas y el plazo legal establecido por la Justicia electoral para presentar las candidaturas es la medianoche de hoy. Se renuevan presidente, dos vicepresidencias, titular de la Asamblea, la secretaría general (elegido por el Consejo), 25 consejeros y vocales. Patricia Bullrich, actual presidenta, es quien ofrece resistencia y puja poder interno. Horacio Rodríguez Larreta, en cambio, decidió correrse de la cuestión partidaria y no participará. María Eugenia Vidal, otra de las figuras de peso en el PRO, se mueve en esta ocasión en sintonía con Macri, aunque busca conservar autonomía.

La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich (EFE)

Macri supervisa las negociaciones de forma constante a través de sus interlocutores de confianza. Delegó las operaciones políticas internas en Fernando De Andreis y Humberto Schiavoni. Así como también en Darío Nieto, otro de sus colaboradores más estrechos.

Bullrich está abocada a la gestión de Seguridad. Ayer estuvo en Córdoba anunciando el refuerzo de fuerzas federales en el límite de esa provincia con Santa Fe. Sin embargo, sigue con atención cada detalle del rearmado político del PRO. Sus negociadores e informantes son Juan Pablo Arenaza, Pablo Walter y Damián Arabia, dirigentes de su mesa chica y de íntima confianza.

La ministra de Seguridad exige un lugar equivalente a su perfil político actual. Considera que al imponerse en las PASO de 2023 de Juntos por el Cambio le corresponde contar con cera del 50% de la representación de cargo dentro del PRO. En el macrismo evalúan que eso es una “exageración”. Macri apuesta a una distribución que contemple al resto de los actores clave del PRO, es una forma de licuar el poder del bullrichismo.

Los principales referentes del PRO discuten por estas horas la renovación de autoridades internas y el rumbo político del partido

Horacio Rodríguez Larreta, en cambio, decidió correrse de la cuestión partidaria y no participará. María Eugenia Vidal, otra de las figuras de peso en el PRO, se mueve en esta ocasión en sintonía con Macri, aunque busca conservar autonomía. Quienes sí están interesados en participar son referentes parlamentarios como Cristian Ritondo o Diego Santilli. Idénticas preferencias manifiestan los tres gobernadores del partido, Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Jorge Macri (CABA) y Nacho Torres (Chubut), así como intendentes de peso como Soledad Martínez (Vicente López), Guillermo Montenegro (Mar del Plata), Ramón Lanús (San Isidro) y Diego Valenzuela (Tres de Febrero).

La ministra de Seguridad de la Nación presiona, a través de sus interlocutores, para que Macri no tenga un control absoluto del PRO. Incluso, amagó ayer con romper la unidad y presentar una lista propia para competir contra Macri. Se mencionó la posibilidad de sacar a la cancha a algún intendente amarillo para encabezar esa boleta. En el macrismo lo leyeron como un mecanismo de presión para negociar. “Vamos a cerrar con unidad, debajo de Mauricio”, aseguraron en la mesa chica del ex Presidente.

Es un hecho que Macri será presidente. El resto de los lugares aún se discuten. Hay cierto consenso para que Soledad Martínez sea la vicepresidenta 1°, pero aún no está definido. En cambio, el resto de los espacios son muy discutidos. “Ayer se cayó todo”, señaló ante Infobae un operador político en el PRO. En el macrismo fueron cautos: “Es normal en estos casos, vamos a terminar acordando hoy”.

Macri y Bullrich coinciden, pese a pasar por un momento de tensión entre ellos, en que el PRO debe ser aliado a Milei. Difieren en las formas de concretar ese acercamiento. La funcionaria quiere una convergencia. En cambio, Macri busca una alianza que le permita a su partido una equidistancia justa para no perder autonomía e identidad.

En cualquier caso, la renovación de autoridades es el paso previo para generar un ordenamiento del PRO y avanzar luego en algo que ya es un secreto a voces: el armado, lentamente, de un frente electoral junto a La Libertad Avanza.

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