Gregorio Werchow, secretario general de la Federación Económica y representante de CAME, explicó que el consumo continúa debilitándose y que el comercio atraviesa un cambio de formato. Advirtió por la falta de efectivo y la caída de millones de tarjetas de crédito, mientras cada vez más negocios buscan alternativas en las ventas digitales.
Las ventas minoristas continúan en retroceso y el comercio atraviesa un proceso de transformación marcado por el crecimiento de las operaciones online. Según los datos de CAME citados por Gregorio Werchow, secretario general de la Federación Económica y representante de la entidad, las ventas medidas en unidades registraron en agosto una caída del 2,4% acumulada entre enero y agosto, mientras que frente a julio el descenso fue del 2,7%.
En la comparación interanual, agosto mostró una baja más leve, del 0,2% respecto del mismo mes de 2025. Werchow aclaró que las mediciones se realizan en unidades y contemplan el comportamiento del comercio minorista a nivel nacional.
El dirigente explicó que los datos reflejan una modificación cada vez más marcada en la forma en que los consumidores realizan sus compras. La medición distingue entre las operaciones tradicionales, realizadas en los locales, y las efectuadas mediante comercio electrónico, modalidad que viene ganando participación.
“Hay un total cambio de formato en la compra de la gente”, sostuvo Werchow, y señaló que los comercios, especialmente los ubicados en las zonas céntricas y galerías, deben adaptarse a esta nueva modalidad.
Cierran locales, pero no necesariamente desaparecen los negocios
En el caso del microcentro, la Federación Económica realiza un relevamiento mensual en un perímetro que comprende 184 cuadras y unos 2.040 locales a la calle, además de diez galerías que reúnen otros 320 establecimientos.
Según explicó Werchow, aproximadamente un 4% de los locales relevados se encuentra cerrado, aunque el dato requiere una lectura particular: el 70% de esos establecimientos no dio de baja su CUIT.
“Lo que se cierra es el local, no el negocio”, explicó.
Al descontar esos casos, la proporción de negocios que efectivamente abandonaron la actividad ronda el 1,2%, un nivel que, según la evaluación de la Federación Económica, se encuentra por debajo del promedio nacional.
Para Werchow, el fenómeno responde en parte a una reconfiguración del comercio, con establecimientos que se trasladan desde las zonas más céntricas hacia sectores donde los alquileres son más accesibles.
También mencionó la situación de las galerías, donde el costo conjunto de alquileres y expensas se convirtió en una carga cada vez más difícil de afrontar.
Menos efectivo y menos tarjetas: el impacto sobre el consumo
Más allá de la transformación del formato comercial, Werchow señaló dos factores que están golpeando directamente al consumo: la falta de efectivo y la reducción del uso de tarjetas de crédito.
El dirigente recordó que recientemente se conoció el dato de que seis millones de tarjetas de crédito dejaron de operar, una situación que, a su criterio, tiene un fuerte impacto sobre el consumo cotidiano.
“La tarjeta de crédito era una extraordinaria herramienta de consumo y al caerse del sistema por el tema de que la refinanciación tiene una tasa de interés extremadamente alta, es imposible poder cumplimentar”, afirmó.
En ese contexto, sostuvo que no existe una única causa detrás de la caída de las ventas, sino una combinación de factores económicos que continúan debilitando el comercio minorista.
El comercio online ya representa el 8%
Mientras las ventas tradicionales pierden terreno, el comercio electrónico continúa creciendo. Werchow precisó que actualmente representa alrededor del 8% del total de las ventas, aunque aclaró que todavía parte de una base mucho menor respecto del comercio presencial.
La tendencia, sin embargo, obliga a los comerciantes a incorporar nuevas herramientas para sostener sus negocios.
“No es dejar de vender lo físico, presencial, el mostrador, contra lo que es todo totalmente digital y tecnológico, sino que se puede ver una mixtura entre ambos”, explicó.
Como ejemplo, mencionó a comercios que concretan la venta por internet pero permiten que el cliente retire el producto personalmente en el local, una modalidad que permite combinar presencia física y canales digitales.
Capacitación para los comerciantes
Ante este cambio, desde la Federación Económica sostienen que la capacitación será fundamental para que los comercios puedan adaptarse.
Werchow indicó que durante toda la semana se realizan actividades de concientización y capacitación para el comercio minorista, con contenidos orientados tanto a los empresarios como a los empleados que deben reconvertirse hacia nuevas modalidades de atención y venta.
“Permanentemente toda la semana nosotros hacemos concientización primero y capacitación a todo el comercio minorista”, explicó.
El objetivo es que los negocios puedan incorporar herramientas de comercio electrónico, redes sociales y venta digital, sin abandonar necesariamente sus locales físicos.
“Hoy lo que más lo usan son los supermercados, pero creo que todos los negocios fundamentalmente del microcentro tienen que solicitarnos, inscribirse y, por supuesto, capacitarse”, sostuvo.
El escenario que describió Werchow muestra así un comercio que vende menos, enfrenta mayores dificultades para sostener los locales tradicionales y, al mismo tiempo, se adapta aceleradamente al mundo digital. La clave para los próximos meses, según el dirigente, será que los comerciantes puedan reconvertirse y combinar ambos formatos para sostener sus ventas.
